El FÚTBOL BASE Y AMATEUR TAMBIÉN ES FÚTBOL...
El FÚTBOL BASE Y AMATEUR TAMBIÉN ES FÚTBOL...

MI CURRÍCULUM COMO EDUCADOR/ENTRENADOR:

YA ESTÁ A LA VENTA LA 2ª EDICIÓN DE MI LIBRO: EL FÚTBOL BASE Y AMATEUR TAMBIÉN ES FÚTBOL... además de un medio ideal para conocerse. pincha en la imagen para ver una muestra gratuita.

¿QUIERES SER ENTRENADOR DE FÚTBOL?

Número de visitas:

Usuarios Online

23/08/2016

 

SE ACABÓ LA TEMPORADA 2015/16 Y CON ELLA MI BREVE PERO INTENSA EXPERIENCIA EN IBIZA.

 

Empezaré por dar las gracias a CD Puig D´en Valls, y en particular a Manolo su presidente, por haberme dado la oportunidad de liderar la coordinación del fútbol base y el primer equipo esta temporada. ¡Gracias!

Ha sido una experiencia muy positiva y enriquecedora para mí, tanto en la coordinación como con el primer equipo del club. Aunque con el equipo regional no he cumplido el objetivo principal que era clasificarse para estar en la preferente, sí ha sido un año positivo y de crecimiento; y ello se debe a que hemos tenido que sufrir y aceptar los malos resultados y todavía peores circunstancias, para acabar experimentando de buen grado y con una sonrisa una situación difícil y nueva para la mayoría de nosotros. Y como ya he comentado muchas veces: ¡Cómo se aprende en la adversidad!

Solo tengo palabras de agradecimiento para todos. Ha sido un placer pasar todo un año con vosotros. La pena es que me hubiera gustado hacer un trabajo de 3 o 4 años..., pero así es la vida, hay que tomar decisiones, y en este caso, la decisión ha sido volver a Galicia. 

Os deseo lo mejor, de corazón.

 

11/07/2015

 

DE REGRESO A IBIZA...

 

Como ya sabéis, estos últimos 5 años he tenido el placer de poder vivir y entrenar en Tomiño y Tuy, Pontevedra. Durante esos años, son muchos los amigos que he hecho y las buenas vivencias que he vivido y compartido. Para mí ha sido un experiencia maravillosa, un lujo, un sueño hecho realidad.

Quiero daros las gracias a todos los que habéis creído en mí, que sois muchos. Deciros que estaréis siempre en mi corazón y que jamás os olvidaré.

Y aunque os echaré mucho de menos, ahora toca volver a casa. En casa me espera un nuevo proyecto deportivo: entrenar al primer equipo del Puig d´en Valls, que milita en la regional ibicenca, y coordinar el fútbol base del mismo club. Y aunque muchos de los que leéis esta web os quedáis físicamente en Galicia, espero que me sigáis leyendo y queriendo saber de mí, de la misma manera que yo haré por saber de vosotros.

¡El mayor de los abrazos para todos vosotros!

 

09/04/2015

 

¿A QUÉ FACTOR LE DARÍAS PRIORIDAD A LA HORA DE TRABAJAR CON TU EQUIPO: AL TÉCNICO, AL TÁCTICO, AL FÍSICO O AL PSICOLÓGICO/EMOCIONAL? ¿Y EN QUÉ PORCENTAJE?

Para empezar, es importante decir que los cuatro factores son importantes e imprescindibles. Sí, imprescindibles. Pero también es cierto que el orden y las prioridades tienen que estar claras para un educador/entrenador. Suponiendo que hablamos de un equipo sin deficiencias, osea un grupo que cuenta con un nivel aceptable en los cuatro factores(porque si no tuviera tal nivel aceptable, obviamente habría que darle prioridad a aquel factor que peor llevase), para mí el orden de prioridad está muy claro, y voy a intentar explicarlo lo mejor que pueda.

En primer lugar, pondría el factor más humano, osea, el psicológico/emocional. ¿Por qué? Pues porque el futbolista, ante todo, es una persona. Y por ello, lo primero es cubrir las necesidades psíquicas y emocionales de éste. ¿Cómo? Animando, motivando y respetando al futbolista. Y no me equivoco si digo que un futbolista infeliz o con problemas, no puede rendir a un buen nivel por mucho que entrene y se esfuerce. Un futbolista respetado y querido, es el aliado más fiel que un grupo pueda tener. Todos hemos vivido o visto a equipos que sin trabajar grandes cosas a nivel táctico, técnico o físico, debido a que todos sus individuos estaban convencidos de lo que hacían y al buen ambiente existente en el grupo, osea, gracias al factor psicológico/emocional, aseguraban y conseguían los objetivos marcados. En segundo lugar, me quedo con el factor táctico. Considero que trabajando y conociendo bien los principios tácticos del estilo de juego de un equipo, osea, sabiendo a lo que se juega, el factor técnico y el físico salen beneficiados. Además, el hecho de poner al servicio del grupo a el individuo, ya es un aspecto táctico. En tercer lugar, elijo el factor técnico. Quien es fundamental para jugar al fútbol, pero insisto, en un equipo equilibrado, este factor tiene menos prioridad que los dos anteriores. Un jugador técnico sin compromiso ni ilusión, no aporta mucho; un jugador técnico individualista y desobediente tácticamente, resta en vez de sumar. Y en último lugar, pero no por ello menos importante, situaría el factor físico. Y no por su falta de protagonismo, pues repito, este factor es imprescindible..., pero si tengo que elegir, es en esta posición donde pondría este factor. Entre otras cosas porque un jugador con buena salud física, mental y emocional, no dejará de correr y disfrutar; y porque si se trabaja bien la táctica y la técnica, el futbolista siempre está corriendo para mantener el balón o para recuperarlo.

El porcentaje que daría a cada factor sería: un 50% al psicológico/emocional, que para mí es el responsable de la actitud de la plantilla y el cuerpo técnico. Y el otro 50% lo repartiría entre el resto de factores, respetando el orden anteriormente citado. 

¿Tú qué piensas?   

 

12/02/2015

 

¿QUÉ ENTIENDES POR ESTILO O MODELO DE JUEGO EQUILIBRADO?


Para mí, un Estilo o Modelo de juego es entero y equilibrado cuando hay equilibrio entre lo que piensa y propone su entrenador, lo que pueden y quieren hacer sus futbolistas(osea, sus aptitudes y actitudes), y lo que dificulta el rival; cuando hay equilibrio entre el orden interno conocido y la incertidumbre y el caos externo desconocido(que es en lo que se convierte un partido de fútbol); equilibrio entre las diferentes líneas del sistema de juego y dentro de cada una de ellas; equilibrio entre su juego interior y exterior; entre su juego colectivo y el individual; entre las acciones ofensivas, defensivas y sus transiciones; entre el espacio y el tiempo disponible; entre la velocidad y la temporización; entre la intensidad y la pausa; entre el juego directo y el combinativo; entre el automatismo y la toma de decisión real; entre el movimiento responsable y el posicionamiento estático; entre la razón y la intuición; entre dar lo mejor de uno mismo y recibir lo mejor de lo que se está experimentando... Y sólo cuando sus jugadores tienen una motivación estable, auto-control para disfrutar del fútbol, amor por el balompié, el mismo protagonismo, la misma responsabilidad e idénticos valores que defender..., es que puede afirmarse que un Estilo o Modelo de juego es entero y equilibrado.
Como podemos ver, no es fácil conseguir un Estilo o Modelo de juego equilibrado, ¿verdad?

 

14/01/2015

 

LOS 4 FACTORES DEL FÚTBOL QUE HA DE CONOCER, COMPRENDER Y DOMINAR BIEN UN BUEN EDUCADOR/ENTRENADOR SON: EL TÉCNICO/COORDINATIVO; EL TÁCTICO/COGNITIVO; EL FÍSICO/CONDICIONAL Y EL PSICOLÓGICO/EMOCIONAL.

Un aficionado, no tiene la obligación de saber por qué un jugador/a o un equipo no realiza bien una acción u otra, aunque la observe y critique desde fuera. Nadie espera que lo haga y además no es ese su trabajo. Sin embargo, sí es imprescindible para ser un buen educador/entrenador, poder identificar el problema y saber cómo solucionarlo. Entre otras cosas, porque es eso lo que se espera de nosotros, que podamos ver y transformar algo que no está funcionando correctamente.

¿Cómo hacerlo? En primer lugar, lógicamente hay que localizar un problema. En segundo lugar, es importante saber que para trabajar y mejorar cualquier aspecto futbolístico, por ejemplo, la velocidad en el juego, tenemos que abordar el proceso desde 4 puntos de vista diferentes y además acompañarlos de las siguientes preguntas: Táctico/cognitivo, ¿comprenden mis futbolistas el juego? Técnico/coordinativo, ¿realizo las tareas técnicas correctamente y a la velocidad real del juego? Físico/condicional, ¿incluyen mis sesiones este tipo de trabajos? Y Psicológico/emocional, ¿están mis futbolistas preparados psicológica y emocionalmente para afrontar la competición, y motivados? Si la respuesta a alguna de las preguntas es no, ya tenemos un indicador para corregir el rumbo y solventar el problema. Si por el contrario, la respuesta a esas preguntas no son rotundas, osea, ni sí, ni no, entonces has de ponerte el traje de buceo y profundizar en los posibles porqués, que pueden ser infinitos.

¿Infinitos porqués? Sí, infinitos pueden ser los motivos por el cual un jugador/a o equipo de fútbol no realiza correctamente una acción. Aunque para el espectador y su perspectiva esto sea muy exagerado y complicado, y por ello, jamás perderán su tiempo buscando dichos porqués, el educador/entrenador sí ha de estar dispuesto a hacerlo. Pues de lo contrario, no es ésta su vocación ni profesión.

¿Pero por qué pueden ser infinitos esos motivos? Es sencillo. Cada uno de los 4 factores tiene decenas de acciones y aspectos. Si los sumamos, pasan a ser cientos. Además, puede que el problema no sólo sea responsabilidad de uno de ellos, sino que combine uno, dos o tres de estas acciones o aspectos.

Siguiendo el ejemplo del principio, y suponiendo que nuestro equipo tiene un problema con la velocidad en el juego, lo que haríamos es hacernos las 4 preguntas que sostienen a los 4 factores del fútbol. Pregunto: ¿es posible que nuestro equipo o alguno de los componentes de éste no comprenda bien la importancia y el significado de este principio táctico ofensivo llamado velocidad en el juego, o que tenga alguna duda sobre cómo hacerlo?, sí, claro que sí es posible. ¿Es posible que nuestro equipo no trabaje bien, ni suficientemente, acciones técnicas como el pase o los controles, y que por ello no puedan realizar dichas acciones con la precisión que exige el juego?, sí, claro que sí es posible. ¿Es posible que nuestro equipo no juegue a la velocidad suficiente como para sorprender al rival porque no trabajamos normalmente a esa velocidad en los entrenamientos?, sí, claro que sí es posible. ¿Y es posible que nuestro equipo o alguno de sus componentes no esté suficientemente motivado o que esté pasando por un mal momento, y que por ello no esté dando lo mejor de sí mismo?, sí, claro que sí es posible. Pues bien, como este ejemplo que acabamos de ver, infinitas variantes más son posibles. Por ello, si eres educador/entrenador no te conformes con sacar conclusiones superficiales y cómodas, y haz lo que se espera de ti, por el bien de tu equipo y de tus jugadores. Y si eres aficionado, y sabiendo lo que ahora sabes, estaría bien que te pusieras alguna vez en el pellejo del educador/entrenador antes de criticarlo.

Quién ha dicho que sea fácil ser educador/entrenador...

 

24/12/2014

¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO 2015!

A todos aquellos que de vez en cuando os pasáis por aquí para echarle un vistazo a la web, quiero desearos una Feliz Navidad y un próspero año nuevo 2015.

Espero que estas fiestas sirvan para acercarnos más a nuestra esencia humana, a lo mejor de nosotros mismos. Como también espero que el 2015 sea para todos vosotros y vuestros seres queridos un año maravilloso.

Tenemos que conseguir entre todos, en el 2015, que el fútbol base y amateur sea un lugar seguro y sano para que nuestros futbolistas se eduquen deportivamente. ¡Juntos podemos! ¡Juntos es posible!

Gracias por interesaros por lo que aquí se escribe y comparte. ¡Os quiero a todos!

 

15/10/2014

 

UNA VEZ MÁS, LA FIFA Y LOS CLUBES DE FÚTBOL MÁS GRANDES CON EL CONSENTIMIENTO DE LAS FEDERACIONES, HACEN PAGAR A NIÑOS/AS INOCENTES POR SUS PROPIOS ERRORES.

La FIFA aprobó en 2009 el reglamento sobre el estatuto y la transferencia de jugadores para proteger a los menores de las prácticas mercantiles en los traspasos de jugadores... Ya era hora que protegiéramos a los pequeños/as futbolistas de las malas intenciones de algunos clubes de fútbol profesional. La verdad, es que celebro la medida, cualquier persona con un poco de sentido común la apoya, pero lo que no puede apoyarse ni comprenderse es que niños/as que no están en esas circunstancias, y que es obvio que no lo están, no puedan hacer deporte ni beneficiarse de todo lo que ello significa, porque hay quien piensa que han de estar todos los extranjeros residentes en un mismo saco. ¡Es un insulto a la inteligencia, y un abuso por parte de quienes toman este tipo de medidas!

Todos conocemos los intereses de la FIFA, que es hacerse más grande y poderosa. Y la de los clubes de fútbol profesional por hacerse con los servicios de menores que puedan solucionar sus problemas actuales y/o futuros; para ellos lo más importante es ganar, ganar y ganar: tanto títulos como dinero. Pero también conocemos todos a los niños que hacen deporte para su beneficio y disfrute personal...; para ellos lo más importante es jugar, jugar y jugar. Pues bien, los que deciden que todos los clubes y niños/as son iguales, osea culpables, no sólo se equivocan sino que destrozan la ilusión y el equilibrio emocional de miles de futbolistas inocentes. Pero, ¿esto le importa a alguien? ¿Quién va a pagar esa injusta medida? ¡Pues está claro, está clarísimo, no seamos tan inocentes, la pagaremos nosotros, los de siempre! La FIFA y los grandes clubes ya buscarán otras fórmulas para seguir haciendo lo que hacían, eso seguro. Pero, ¿y los pequeños/as que están privados de un derecho fundamental como es la práctica del deporte, qué pueden hacer ellos? Pues nada, tan sólo esperar a que los primeros busquen su nueva fórmula, y una vez que ésta comience a funcionar, entonces los segundos podrán volver a divertirse y relacionarse con sus iguales sin ser tratados como posibles estafadores y cómplices de una mafia muy concreta y selecta.

Yo personalmente conozco a un niño al que le están prohibiendo jugar al fútbol y ser feliz con sus compañeros de equipo. Ese niño no deja de preguntarse cuándo le dejarán ser igual a los demás. Incluso llega a pensar que se le está apartando por parte del club. Se siente excluido, y con razón. Se siente mal, y le sobran motivos. Hace muy poco, era un chico muy feliz y con una confianza enorme en sí mismo, y ahora ya no es igual gracias a unas personas que han decidido que no merece hacer deporte y ser uno más a sus iguales. Se me parte el alma, señores y señoras, al ver a ese mismo chico, dos meses después, pero ahora lleno de desconfianza e inseguridad. ¿Es eso justo? ¿Podemos hacer algo? ¿Vamos a hacer algo?

Habrá quien diga: ¿por qué metes a los clubes y a las federaciones en esto, si es una decisión de la FIFA? Y mi respuesta es la siguiente: La FIFA es injusta y consciente de lo que hace al tomar dicha medida; peor no han podido hacerlo. Los clubes de fútbol profesional que se han beneficiado en alguna ocasión del negocio mercantil con jóvenes promesas, son culpables. Las federaciones están para defender el interés de sus afiliados, y si no lo hacen, para mí son cómplices. E incluso me atrevo a meter por medio a los políticos, pues ellos no tendrían que permitir una injusticia tan grande por parte de la FIFA o de cualquier entidad que realiza tremenda injusticia en nuestro país. Si las federaciones y los clubes de fútbol se unen, aunque para ello primero haya que reconocer culpas y buscar soluciones que diferencien fácilmente al niño explotado del que no lo es, la FIFA daría marcha atrás a esta absurda medida en cuestión de días. ¿Creéis que esto va a hacerse? Yo creo que no, es más fácil culpar a la FIFA y lavarse las manos.

Una cosa sí es segura, desde la FIFA y esos clubes manchados se seguirán diciendo y vendiendo las mismas cosas de siempre: “el deporte base es fundamental para la formación y el bienestar de la persona practicante, y tiene todo nuestro apoyo.” Si de verdad hubiera moral y ética en la FIFA y en esos clubes, tendrían interés en que no se volviera a utilizar a niños/as con fines mercantiles, y por supuesto, en diferenciar a culpables de inocentes... Pero claro, eso no les beneficia, hay que ser muy valiente para reconocer que lo han hecho mal, y valientes no lo son, eso es obvio; y por eso, lo más fácil para ellos es confundirse y mezclarse con los demás, con la clara intención de evitar culpas y posibles sanciones. ¿Tenemos que seguir creyendo en ellos? ¿Tenemos que seguir admirándolos o manteniéndolos?

No sé, a lo mejor me equivoco al pensar así... ¿Y tú qué piensas?

 

15/08/2014

 

FUERA DE NUESTRAS FRONTERAS ESTAMOS MUY BIEN VISTOS, PERO EN CASA..., NO TANTO.

Es curioso, por no decir otra cosa, el hecho de que los educadores/entrenadores españoles estemos muy bien vistos fuera de nuestras fronteras y no tanto en casa. ¿A qué se debe esa circunstancia? Pues es muy sencillo, se debe a que aquí no valoramos lo nuestro como lo hacen fuera.

Yo puedo entender que entrenadores que no tienen equipo aquí, salgan fuera a buscarse la vida... Pero no puedo comprender que los que tenemos equipo aquí, no estemos reconocidos como lo que somos, educadores deportivos.

Nuestra sociedad, por desconocimiento e ignorancia, ve el fútbol de formación como un entretenimiento, y como consecuencia, ve al educador/entrenador como a un personaje que entretiene. Y es que nuestra sociedad piensa que cualquier persona es válida para formar deportivamente a través del fútbol a niños/as, y eso además de ser incierto, es muy peligroso. Tenemos que entender de una vez por todas, y esto es importante, que la finalidad de la educación, también de la deportiva, es que el alumno consiga un buen carácter. Por ello no podemos frivolizar con este tema.

No es justo, y habla muy mal de nuestro sistema social de valores y prioridades, el hecho de que la mayoría de nosotros, educadores/entrenadores, no estemos siquiera afiliados a la seguridad social, pero sin embargo, sí estemos realizando y asumiendo labores educativas con verdadera profesionalidad. No parece muy justo, ¿verdad?, pero trístemente es lo que está sucediendo.

¿Podemos hacer algo para cambiar esta circunstancia? Lo que podemos hacer nosotros como educadores/entrenadores es seguir buscando la excelencia personal y profesional, además de unir fuerzas para que respeten nuestros derechos. Tenemos que vencer y convencer, a la minoría que manda, de la importante contribución que estamos haciendo a nuestra sociedad; y hacerles entender que merecemos que nuestras necesidades estén cubiertas. Pero solo juntos, podemos conseguirlo. ¡Juntémonos y dignifiquemos nuestra profesión!  

 

01/08/2014

 

TENER UNA BUENA META, ES TENER UN BUEN OBJETIVO Y UN BUEN PLAN PARA LOGRARLO.

Con el mes de agosto, comienza para muchos equipos del fútbol base y amateur la pretemporada. Y es importante antes de marcarnos los objetivos, intentar no caer en los mismos errores cometidos en el pasado. Para ello, lo mejor que podemos hacer es planificar bien, osea, tener en cuenta lo que queremos hacer, lo que podemos hacer, con quién vamos a hacerlo, contra quién, y con qué medios contamos para poder hacerlo.

Sin una buena planificación, es más fácil que nuestros objetivos no se cumplan. Y si se cumplen, será más mérito del azar, la casualidad y la inconsciencia, que de nuestras intenciones y conocimientos. Ya hemos comentado en otras ocasiones, que los objetivos que nos marquemos han de ser reales y alcanzables, pues de lo contrario, nos estamos autocondenando al fracaso y la desmotivación.

Las prisas no son buenas consejeras. Y me explico, no podemos hacer las cosas de manera impulsiva, ni saltarnos los tiempos correctos y necesarios en cualquier proceso. Planificar bien es preveer, osea, tener en cuenta aquellos factores que pueden influir en nuestro caminar hacia la meta u objetivo marcado. Y como nadie quiere fracasar, antes de empezar a competir, lo que tenemos que hacer es tomarnos muy en serio el hecho de planificar bien y de elegir los objetivos.

Si en algo coincidimos todos los que nos dedicamos a trabajar en el fútbol base y amateur, es en que queremos lo mejor para nuestros futbolistas, y el por qué está muy claro, y es porque nos importan éstos. Pues bien, una manera que tenemos de demostrarles ese bonito sentimiento, es siendo rigurosos a la hora de enfocar y determinar los objetivos y subobjetivos de todo el curso deportivo. Y si tenemos dudas, o creemos que necesitamos ayuda, tenemos que pedirla: en primer lugar, para seguir creciendo y aprendiendo; y en segundo lugar, porque nuestros chicos/as merecen lo mejor que podamos ofrecerles. En verdad, pedir ayuda y cambiar el signo de las cosas, es una señal de inteligencia por parte de quien la pide... Pues no pedirla, y fracasar una y otra vez, no tiene nada de inteligente. Por ello, ¡sé inteligente!

Ah, y cuando hayáis sembrado esas semillas llamadas planificación y objetivos, no olvidéis regarlas con regularidad, sentido común, y mucho, mucho AMOR.

¡Suerte a todos!   

 

17/07/2014

 

ACABANDO EL NIVEL 2 EN ACADEF, MADRID.

Mañana es mi último día, antes de dar por finalizado el curso intensivo Nivel 2 de Fútbol en Acadef, que me convierte en Técnico Deportivo en Fútbol.

Son muchas las cosas que puedo decir que he aprendido durante estos meses de curso. Son muchas las valiosas lecciones que he recibido de mis profesores y maestros. Son muchos los conceptos e ideas que se reafirman en mí después de realizar el curso. Como también son muchos los amigos y buenos momentos que dejo atrás... Aunque he de reconocer, que tengo muchas ganas de volver a casa con mi familia.

A lo largo de estos meses he estado aprendiendo de mis profesores, de mis compañeros, de las circunstancias y de mí mismo. Son decenas de anotaciones que me llevo a casa, y que ha sido aquí donde tenía que descubrirlas. Y por ello, le doy las gracias a mis profesores, a mis compañeros, a las circunstancias propicias y a mí mismo, por permitirme seguir aprendiendo.

Uno de mis profesores, no se cansaba de decirnos: “chicos, vais a ser Nivel 2, y eso es un motivo de orgullo, pero también una responsabilidad... A partir de ahora, se os va a exigir que os comportéis como tal” Otro, también tenía razón cuando nos decía: “No podéis pensar que la formación se acaba aquí. Ésta nunca se acaba” Ha habido alguno, que sin necesitar mediar palabra, te abría la puerta al infinito mundo balompédico. Como también los ha habido quienes no han dejado de involucrarse y de meter inyecciones de motivación con cada palabra que nos regalaba... Y así decenas de sabios consejos que he recibido de estas maravillosas personas, que con mucho amor, han dado lo mejor de sí para que yo y otros como yo podamos seguir creyendo y creciendo en nosotros mismos y en nuestro deporte. ¡Gracias, profes!

Después de 23 años educando y entrenando en el fútbol base y amateur, venía al curso con una preocupación importante... Quería averiguar si mi trabajo durante esos 23 años había seguido los caminos que la formación reglada exige... Sobre todo, para asegurarme que no había hecho ninguna burrada que pudiera haber perjudicado a alguno de mis futbolistas. Y puedo respirar tranquilo..., y decir bien alto y bien fuerte, que mis pensamientos, palabras y acciones pasadas, han estado siempre dentro de un razonamiento coherente y respetuoso hacia mis futbolista. Y aquí tengo que darle las gracias, al sentido común, y a un puñado de seres que me han guiado con muy buen criterio durante esos 23 años... Y espero que sigan haciéndolo.

Y qué puedo decir de los amigos que dejo atrás... Pues lo único que se me ocurre decir, es que ojalá yo haya estado, para ellos, a la misma altura que han estado ellos para mí. ¡Gracias, chicos! ¡Gracias por acompañarme en este apasionante camino! La verdad, es que con vosotros ha sido mucho más fácil. Me ha encantado trabajar en equipo, en un equipo donde todos éramos y nos sentíamos líderes e importantes. ¡Qué gran grupo! Gracias a todos, y a cada uno de vosotros. ¡Os quiero!

Y para acabar... Para acabar, lo mejor. Sin duda lo mejor que tengo en mi vida: ¡mi familia! Que si todo va bien, pasado mañana volveremos a estar los cuatro juntos.

Gracias, Acadef... Gracias, Madrid... Gracias a todos los que habéis hecho posible esto.   

 

03/07/2014

 

¡QUÉ REGALO ME HA HECHO EL BENJAMÍN DEL AT DE MADRID!

Ha sido todo un lujo poder compartir con el AT De Madrid de categoría Benjamín unos días en el torneo de Arosa, en Pontevedra.  

Me he preguntado y hecho, en infinidad de ocasiones, la siguiente pregunta: ¿cómo trabajarán los equipos del fútbol base de los clubes élite de nuestro país? Pero lo que nunca hubiera imaginado, es que iba a poder averiguarlo por mí mismo. 

Una de las cosas que más me ha llamado la atención es la "madurez" que tienen los futbolistas de este tipo de clubes, que aunque son niños y no pueden dejar de serlo, afortunadamente, tienen un comportamiento ejemplar. También me ha sorprendido gratamente la excelente gestión deportiva de los educadores/entrenadores, que a decir verdad, no me la esperaba... Yo tenía una imagen más fría y sombría de éstos. Y ahora veo que me equivocaba, por lo menos con estos dos, sí lo hacía. ¡Y es que me ha gustado tanto verlos abrazados y emocionados a sus futbolistas! ¡Me ha gustado tanto comprobar su humanidad, una y otra vez!

No podéis imaginaros cuántas veces me he emocionado en estos dos días de torneo. La gente nos paraba en cualquier sitio para hacerse fotos con nosotros y dedicarte la mejor de sus sonrisas... Entrábamos en el estadio y parecía pararse todo durante unos instantes... Hasta los rivales de la competición cantaban el himno del Atlético mientras jugábamos. Pero no vayáis a creer que los pequeños jugadores del AT De Madrid iban de estrellitas, no, no, ellos también animaban a sus amiguitos de la fase de grupos, entre ellos al Vila de Corpus...

Para mí ha sido un honor poder formar parte de esta familia futbolística, de este excelente grupo de jugadores y educadores/entrenadores. 

Me quedo para mí, y sé que es para siempre, con esos cánticos de amor que esos 11 ángeles vestidos de futbolista, y sus maestros, le regalaba a su Atlético del alma, tanto cuando ganaban como cuando perdían... Siempre a viva voz... Siempre con el corazón abierto y sin guardarse nada. ¡Qué grandes! ¡Qué extraordinario trabajo han hecho sus formadores con este grupo de niños! De la misma manera que reconozco la inmensa calidad y el buen comportamiento de los jugadores de esta pequeña pero enorme plantilla de heroes, también tengo que reconocer y aplaudir el exquisito trato humano, y valía personal y profesional, de sus educadores... Sinceramente, ¡de diez!

Un regalo más, que la vida le hace a mi humilde persona. ¡Gracias!

 

20/06/2014

 

¿Es lo mismo saber de fútbol, que comprenderlo?

Saber de fútbol, sabemos muchos; aunque, lógicamente, unos más que otros. Pero comprender el fútbol, eso ya es otra historia. Y son muy pocos los que pueden ver el fútbol desde esa perspectiva privilegiada.

Hace unos días, he coincidido con una de esas personas que lo comprende. Sí, sí... Desde luego, no lo sé porque él me lo haya dicho... De hecho, estas personas no tienen la necesidad de decirlo, se les ve esa condición porque derrochan comprensión por todos los costados y ángulos de su ser. ¿Y sabéis qué es lo que me ha llamado más la atención de él? Pues el que me escuchara con respeto e interés; el hecho de no imponer su comprensión sobre mi saber... Humildad, amor, respeto, mucho respeto había en su limpia mirada.

El que sabe, saca infinidad de matices; el que comprende, simplifica. Su interés, su ilusión y su entrega, es máxima. Su cara toda, le daba la razón..., y mi razón, también lo hacía. Donde yo veía diferentes colores, él podía ver el primero de ellos, y de ahí, apreciar y disfrutar del resto. 

La verdad, qué suerte tengo de poder experimentar y compartir este tipo de experiencias. Qué pena que en el mundo del fútbol, en el de la base y amateur, también, haya tanta envidia. Y lo digo, porque si todo el mundo reconociera a este tipo de hombres, todo nos iría mucho mejor.

¿Y tú qué opinas? Sal ahí fuera y aprende de este tipo de personas, ellas están ahí para compartir contigo, conmigo, y con todos los que quieran aprender y conocerse.

 

30/05/2014

UN PUÑADO DE SENTIMIENTOS ME HACEN SENTIR MUY DICHOSO -parte 1-

 

Era necesario para mí dar este paso. Sabía que tarde o temprano tenía que darlo. Son muchas las puertas que se me abren sólo por estar en posesión del título de Técnico Deportivo nivel 2. Y aquí estoy, en Madrid, cursando dichos estudios.

Lo que dejo atrás durante casi tres meses, es lo más valioso que hay en mi vida: mi mujer y mis dos pequeñas. Llevo tan solo 10 días y ya las echo mucho de menos... Pero lo que tiene de verdad valor, no es el hecho de que yo las añore, no, no, lo que de verdad tiene valor es el hecho de que ellas me hayan apoyado para que mi persona pueda estar aquí..., aun sabiendo que iban a echarme en falta, aun sabiendo que soy parte de ese todo indivisible al que llamamos familia.

Y aquí sigo, en Madrid, cursando unos estudios que van a acompañarme allí donde vaya, el resto de mis días. Y ellas, mis tres chicas, mis tres princesas, allí siguen, en Galicia, alimentando nuestro hogar y haciéndolo más puro y noble todavía... para recibirme con los brazos abiertos cuando llegue a finales de Julio. ¿Puede alguien ser más afortunado que yo?

También soy afortunado por la gente que he encontrado aquí en Madrid. Gente con ilusión. Gente valiente, y dispuesta a arriesgar para cumplir sus sueños todos. ¡Qué lujo de compañía, Joselín! Madrid, se hace pequeña al lado de estos chicos con los que me relaciono... ¡Son enormes como personas, y con un futuro impresionante como profesionales del balompié! De eso, no tengo la más mínima duda.

Y de momento, eso es todo. Mañana más y mejor.

 

13/05/2014

NO SÉ USTEDES, PERO YO YA ME HE CANSADO DE ESTA CRISIS QUE VIVE EL FÚTBOL BASE Y AMATEUR, Y LA SOCIEDAD

Estos últimos años he querido ser solidario con la crisis y sus limitadoras consecuencias. Creía que de esa manera estaba ayudando a los más necesitados. Me he conformado con aquello que se me ofrecía, pensando que en estos tiempos tan difíciles que corren, no era justo quejarse. Pero la verdad, cualquier tiempo pasado fue mejor, mucho mejor. Ni siquiera estoy seguro de que esta crisis sea real, sólo estoy seguro del dolor que está haciendo a nuestra sociedad; incluso pienso que ha sido creada para destruir la dignidad humana, aprovechando el hecho de que ésta está sumida en una profunda depresión e inconsciencia. ¿Para qué?, pues para que se sigan enriqueciendo y beneficiando los de siempre, y que el subproducto, sigamos siendo el resto, osea, la inmensa mayoría. Por eso es por lo que he dicho: ¡basta ya!

En esta web os he hablado muchas veces de lo mucho que influyen nuestros pensamientos y emociones en nuestro destino, en nuestro futuro. Si nos pasamos el día pensando y viviendo en la mediocridad, no podemos esperar atraer a nuestra vida otra cosa que no sea mediocridad. De la misma manera que, si nos pasamos el día haciéndonos mejores, invirtiendo en nosotros, el mañana nos traerá más abundancia y posibilidades.

Hoy quiero hablar sobre la abundancia. La Real Academia en una de sus definiciones de abundancia dice lo siguiente de ella: Prosperidad, riqueza o bienestar. “Se veía la abundancia por todas partes.” No es sólo cuestión de cantidad, sino de calidad y excelencia, de actitud y aptitud..., de saber que la merecemos. No hablo exclusivamente de abundancia económica, hablo de incorporar la abundancia, el alma y la realidad de dicha palabra, a nuestra vida para poder ser abundantes como personas. La abundancia atrae más abundancia. Cuando uno es abundante en salud, es porque también lo es con el dinero, con las amistades, etc. No podemos separar un aspecto del otro, cuando somos abundantes. Si se es abundante, se es al 100%. ¿Podemos ser abundantes con el dinero, y no con la amistad, por ejemplo? No, no podemos; ya hemos dicho que la persona abundante lo es en todos sus aspectos y caras; insisto, por el hecho de tener mucho dinero, no es uno abundante; puedes tener salud, y no ser abundante; o tener amor, y no vivir en la abundancia; tampoco el hecho de ser buena persona, te hace abundante. La abundancia es una atmósfera que no se ve, pero a donde se entra y desde donde se sale; osea, un lugar que puede habitarse y que hay que merecerse.

Durante estos últimos años he pensado muchas veces que no tengo motivos para quejarme, pues hay otras personas que lo están pasando peor... Y por supuesto que hay personas que lo están pasando peor, pero el que yo viva en esa falta de abundancia, no va a ayudar a aquel que está peor que yo. Más bien todo lo contrario, siendo yo abundante, es como mejor puedo ayudar a otros. La verdad, no sé como he tardado tanto en comprender lo que estaba pasando. Aunque eso ya poco importa, lo positivo es que ya no quiero que sean las mentiras o estrategias de los demás quienes me limiten. Prefiero mil veces, equivocarme yo mismo, que dar por buena una situación en la que no creo, ni quiero creer.

¿Cómo reconocer una sociedad o club de fútbol abundante? Una sociedad o club de fútbol abundante, está integrado por personas también abundantes. Personas que buscan el bienestar y el éxito de cada uno de los componentes que participan en dicha sociedad o club de fútbol. Son individuos que se alegran personalmente de que en su sociedad y club de fútbol, marche todo bien. Personas que se dedican a crear un ambiente de respeto, de colaboración, de igualdad. Personas con buenos sentimientos, agradecidas, que luchan por un sueño en común, por un sueño que haga aún más grande sus valores como sociedad o como club. Esas personas que integran esas sociedades y clubes, son el futuro y son además los modelos a seguir. Nuestra sociedad, nuestros clubes de fútbol, no merecen ser gobernados por personas insolidarias, egoístas, envidiosas, parciales, limitadoras, conformistas... No, no lo merecen, y yo tampoco. Por ello, a partir de ahora, ya no voy a colaborar con aquellos que no faciliten la abundancia del individuo y de la sociedad en la que vivimos. Hoy dejo de ser una de esas personas limitadoras y conformista, para ser una persona abundante.

Para mí, se acabó esta crisis. No pienso dejar de caminar hacia donde creo que he de hacerlo. Porque no pienso dejar de hacer aquello que he venido a hacer, aquello que me gusta hacer. Y mucho menos, para darle el placer a una minoría enferma de poder. Conmigo que no cuenten para seguir sosteniendo y justificando la falta de abundancia que hay en nuestra sociedad actualmente. ¡ESTE SENTIR MÍO, YA NO LO PUEDE PARAR NADIE! ¡VAMOS, JOSELÍN, SE ABUNDANTE, Y CORRE HACIA LA ABUNDANCIA, CAMPEÓN!

¿Y tú, qué piensas de todo esto?

 

30/04/2014

La consecución de los objetivos genera confianza en el futbolista, la falta de éstos o la no consecución, alimenta la desconfianza, el desánimo y el pesimismo. Por eso es muy importante que el futbolista, o el grupo, elija sus objetivos con humildad, cuidado, prudencia y sentido común.

Es muy frecuente ver en nuestras competiciones domésticas, del fútbol base y amateur, a equipos que comienzan la temporada con una ilusión desmesurada, para acabarla con pocos jugadores y deseando que llegue el descanso veraniego. Y sin duda, eso es debido a que los objetivos marcados individualmente por el jugador o los marcados colectivamente por el club, o ambos, no han sido todo lo realistas que debieran.

Hay objetivos de medio, largo y corto plazo, individuales y colectivos. Los de largo plazo son aquellos que a principio de temporada se pone un futbolista o un grupo para acabar consiguiéndolo en la recta final del campeonato; por ejemplo, marcar un número determinado de goles, jugar una serie de minutos y partidos, salvar la categoría, ascender... Los de medio plazo suelen tener como fecha de referencia el periodo navideño; por ejemplo, llegar a esas fechas con posibilidades para poder luchar más adelante por el título o para eludir el descenso, etc. Y los objetivos de corto plazo son los que se marcan semana a semana. Tanto unos como otros son necesarios, pero sólo si son realmente alcanzables, tienen un efecto positivo en el jugador y el grupo.

En ocasiones, los clubes, los educadores/entrenadores, los jugadores, los aficionados..., pecamos de ignorantes y de optimistas. Hacemos nuestros números sin tener en cuenta los posibles contratiempos o a nuestros rivales, quienes también tienen mucho que decir. Caemos en el error de pensar que como la temporada pasada fue un éxito, esta también lo será. Y afortunadamente, el éxito no es algo que se herede o se pueda retener, si no es porque realmente lo mereces y te lo vuelves a ganar.

Para acertar lo más posible con nuestros objetivos, es fundamental que los elijamos con cuidado y humildad. Si pensamos que somos los mejores y que no tenemos rival, cuando no se consiguen los objetivos, sólo podemos sentirnos como fracasados. Sabiéndolo, lo mejor es ser humildes y demostrar, entrenamiento a entrenamiento, partido a partido, esa calidad que atesora el individuo y el colectivo.

¿Y qué pinta en todo esto el sentido común? Pues con sentido común es como mejor vamos a decidir nuestros objetivos. Éste sentido, a pesar de su nombre, no es tan común como se presupone, y quien lo tiene, es quien menos errores cometerá a la hora de proyectar un objetivo. Con lo cual, si cerca nuestra tenemos a alguien con este sentido a flor de piel, pidámosle consejo y valorémoslo para que nos ayude con éstos. Pero, ¿puede cualquiera desarrollar ese sentido? Por supuesto que sí. De hecho, lo tenemos todos. El problema es que nuestro ego es tan grande y acaparador que nos impide verlo y escucharlo. Osea, que dicho de otra manera, quien no utiliza su sentido común, es porque no quiere, porque tenerlo lo tiene.

¿Y qué pasaría si nuestros objetivos los ponemos por debajo de nuestras capacidades? Pues que nos estaríamos engañando a nosotros mismos. Ni más, ni menos. Hacer esto es otra muestra de la falta de sentido común. Querer hacerte grande en un campeonato muy, muy pequeño, donde no hay igualdad de condiciones, no es un objetivo real, ni tampoco estimulante. Los objetivos tienen que exigir un esfuerzo y una mejora por parte del individuo y del colectivo para ser conseguidos, de lo contrario, no son los adecuados.

Bueno, si como club ya tengo un objetivo realista, ¿qué hago?, ¿cómo lo llevo a cabo? Si ya sabemos a dónde queremos ir, lo que nos queda decidir es cómo queremos ir y con quién. Porque para mí es muy importante que sea el club quien decida dónde quiere ir, y no el educador/entrenador de turno. ¿Por qué? Pues porque el club se queda sí o sí a final de temporada, pero el futuro del educador/entrenador no lo conoce nadie. Y también porque nadie como el club, sus directivos y socios, si tienen sentido común, conocen mejor la idiosincrasia, carácter y necesidades del mismo. Osea, que lo siguiente es saber quién queremos que lidere nuestro proyecto de club o equipo de fútbol; persona que, por supuesto, ha de creer en el trabajo que va a desempeñar. A partir de ahí, lo que hay que hacer es trabajar y trabajar todos juntos hasta conseguir los objetivos.

Y si como jugador, ya he decidido mis objetivos personales, ¿qué hago entonces? Pues mi consejo es que los compartas con tu educador para que él pueda ayudarte a conseguirlos y a proyectarlos adecuadamente. Y después, te diría: “nunca, nunca, nunca, te des por vencido, campeón.”

Y tú, ¿qué opinas?

 

22/04/2014

No será la edad del grupo la que determine los conceptos a trabajar, sino las necesidades que éste tenga.

No hay dos grupos iguales. Por eso no podemos generalizar y pensar que todos los niños/as de una edad concreta han de trabajar al mismo ritmo y los mismos conceptos. Hay grupos de Infantiles que por su madurez ya pueden jugar al fútbol con cierta presión e intensidad, y sin embargo, los hay que todavía no son capaces de comprender que aun jugando muy bien, puede perderse un partido. Todos hemos conocido y visto a equipos Alevines que dominan a la perfección acciones tácticas como el repliegue o el pressing, y no por ello podemos ni debemos pensar que todos los equipos de Alevines lo hacen. ¿Quién no ha visto alguna vez a un equipo Benjamín donde todos sus jugadores corren tras el balón? Yo lo he visto muchas veces, pero también he visto a algún otro equipo de esa misma edad respetando las diferentes líneas del sistema de juego. He presenciado multitud de partidos de Prebenjamines en donde uno de los equipos no ha sido capaz de tirar a puerta ni una solo vez durante todo el encuentro, y en cambio su rival no ha dejado de marcar goles hasta el pitido final.

Es cierto que han de respetarse ciertas normas de sentido común y progresión en la enseñanza del fútbol base. No podemos pretender inculcar antes la parte táctica del juego, que la técnica. Control, pase y apoyo, siempre se trabajará antes que el desdoblamiento o la permuta. Eso no lo va a discutir nadie, y yo menos aún. Pero sí creo que cuando un grupo, tenga la edad que tenga, está preparado para crecer cognitiva (conocimiento/táctica), psicológica, física o técnicamente, ha de hacerlo.

Los que llevamos ya tiempo educando futbolísticamente a los más pequeños, hemos tenido la oportunidad en alguna ocasión de compartir grupo con jugadores diez, quienes además de contagiar al resto de jugadores haciendo que éstos se involucren más con su aprendizaje, también tienen derecho a seguir creciendo y siendo alimentados..., ¿o deberíamos de apartar a este tipo de jugadores para así evitar tener que salirnos de lo programado? Pues yo creo que ni debemos de apartar al jugador diez, ni debemos dejar de alimentar sus inquietudes. Como tampoco creo que sea bueno que un grupo que necesita multiplicar sus acciones, tenga que conformarse con sumarlas porque es esto lo que hacen normalmente sus compañeros de edad.

No quiero que nadie confunda mis palabras, y entienda que estoy diciendo que los más pequeños han de entrenar y formarse de la misma manera que los profesionales. No. No es eso lo que estoy intentando explicar. Quiero dejar muy claro, que no podemos poner a niños/as de 6, 7, 8 0 12 años, saltando vallas casi tan altas como ellos, realizando ejercicios extenuantes o exigiéndoles repliegues intensivos y faltas tácticas. Eso no ha de hacerse a esas edades, pero sí pueden perfeccionarse, sin miedo a que corra riesgo el bienestar del futbolista, acciones técnicas como el tiro, el cabeceo, el regate..., o ir introduciendo en el juego colectivo acciones tácticas como el repliegue, el pressing, la cobertura o la basculación.

Y para que el grupo y el futbolista puedan estar bien alimentados futbolísticamente, nada mejor que contar con un educador/entrenador que sea capaz de observar y de abastecer a aquel que necesita seguir creciendo. Sobra decir que un grupo que cuente con un educador empático y observador, tiene más posibilidades de evolucionar a su propio ritmo y de saciar sus inquietudes todas. Por esta razón, tenemos que hacer un gran esfuerzo todos los que nos dedicamos a la enseña del balompié, para no dejar de dar aquello que nuestro grupo y nuestros futbolistas necesitan. Por ellos, merece la pena estar más atentos a sus necesidades que a nuestra programación anual. Porque el éxito no está en seguir una planificación programada desde hace meses, sino en alimentar futbolístacamente a aquel o aquellos que tienen hambre de nuestro deporte. Pues de esa manera, conseguimos sacar lo mejor de nuestro grupo, de cada componente de éste; y esa es nuestra verdadera razón de ser.

Ah, y por si hay algún educador/entrenador despistado, o mal intencionado, no confundir las sanas necesidades del pequeño futbolista con las nuestras; que en muchos casos, no tienen nada que ver.

 

20/04/2014

Al igual que todo el mundo reconoce a un buen carpintero, albañil o médico, también el futbolista tiene que saber reconocer y diferenciar al buen educador/entrenador del que no lo es.

Cuando como futbolistas opinamos de nuestros educadores/entrenadores tenemos que hacerlo teniendo en cuenta estas dos preguntas, principalmente: ¿nos prometió algo el míster? y ¿qué nos ha dado? Y digo esto por dos razones: 1ª porque son muchos los educadores/entrenadores que prometen y prometen, pero que cuando consiguen que el jugador o jugadores a los que persigue hayan firmado por su equipo, se olvidan fácilmente de esas promesas. Y 2ª razón, y que está igualmente mal hecho, porque escucho a muchos jugadores juzgar a sus educadores con una frialdad y un desacierto total, y eso es debido a que no tienen en cuenta las dos preguntas anteriores, o porque simplemente repiten como loros aquello que escuchan decir a otros. Para que la opinión de un jugador sea válida, es necesario que sea el mismo futbolista quien analice y juzgue, por su propia experiencia; y aunque se esté equivocando, su error tiene perdón; lo que sí no tiene ni valor ni perdón, es condenar a alguien solo porque no convence a terceras personas de nuestro entorno más íntimo. Por eso, para no juzgar equivocada e injustamente a alguien, lo mejor es tener muy claro que lo que vamos a decir de nuestro educador/entrenador es algo que nosotros hemos vivido y de lo cual estamos convencidos..., de lo contrario, lo que estamos haciendo es hablar por hablar, y dañar gratuitamente.

Preguntándonos a nosotros mismos sobre si tiene, o no, nuestro educador/entrenador aquellos aspectos que un buen educador/entrenador ha de tener, podremos averiguar qué tan bien lo ha hecho nuestro míster durante la temporada. Comencemos:

.Un educador/entrenador ha de tener conocimientos del deporte que enseña..., ¿tiene los conocimientos necesarios nuestro educador?

.Ha de dar oportunidades a todos sus futbolistas y ser justo con ellos..., ¿ha dado dichas oportunidades?, ¿ha sido justo?

.Ha de ser un ejemplo de los valores de los que tanto habla..., ¿ha sido un buen ejemplo?

.Ha de ocuparse por el bienestar de sus futbolistas, más que por sus propios intereses personales..., ¿lo ha hecho?

.Ha de ser cercano, cariñoso, comprensivo, dialogante, didáctico, pedagógico, respetuoso, atento, agradecido, puntual, comprometido, empático, educado, paciente, inconformista, alegre, positivo..., ¿lo ha sido?

Y para saber si estamos siendo justos con nuestra valoración, tenemos que añadir una pregunta más a todas estas: ¿Qué he hecho yo para facilitar el éxito de todas aquellas cosas que le recrimino a mi educador/entrenador?

Para acabar, he de reconocer que no existe el educador/entrenador perfecto, como tampoco existe el jugador perfecto. Por ello, este ejercicio que os he pedido que hagáis hoy, ha de servir para sacar unas conclusiones orientativas sobre la valía de la persona que os está enseñando a jugar a fútbol, y así saber cómo lo ha hecho en líneas generales; pero debemos de hacerlo sin querer buscar la perfección en él, pues no la encontraremos. Lo que sí podéis buscar y exigirle a vuestro educador/entrenador es la excelencia, osea, que dé lo mejor de sí mismo. Eso sí, siempre y cuando vosotros estéis haciendo lo propio.

Con este artículo no pretendo ir en contra mía o de mis compañeros de profesión, no, nada más lejos de la realidad. Lo que pretendo es darle al jugador una herramienta para que no cometa injusticias, dándole a unos lo que no merecen o quitándoles a otros lo que sí merecen.

 

18/03/2014

EL JUGADOR QUE SABE ESCUCHAR, SIN DUDA ENTIENDE Y CUMPLE MEJOR CON SU TRABAJO EN EL TERRENO DE JUEGO.

Aquel que sabe escuchar, tiene un mundo por descubrir, y por lo tanto un mundo de posibilidades por delante. Sin embargo, poco espacio al crecimiento dejamos si no somos capaces de escuchar a aquellos que pueden enseñarnos.

Dicen que para saber escuchar hay que querer hacerlo. Y es cierto, en muchos casos. Hay quienes piensan que ya lo saben todo, y no encuentran motivo para escuchar y aprender de otros. Éstos están tan alejados de la realidad, que son un caso de difícil solución.

También los hay quienes tienen dificultad para escuchar, y no porque crean que lo saben todo, sino porque ni siquiera son capaces de concentrarse un solo minuto. Éstos viven gran parte de su tiempo en su propio mundo. Y solo si aprenden a concentrarse, aprenderán también a escuchar. Para ello necesitan voluntad y perseverancia.

Ah, y no quisiera olvidarme de aquellos que nunca tienen tiempo. Ni para escuchar ni para nada. Siempre están mirando el reloj porque quieren hacer muchas cosas, cuando en realidad no aprovechan ni una sola de esas cosas al 100%, por muchas que hagan. Si aprenden a relajarse y a vivir el aquí y el ahora, no sólo podrán hacer más cosas, sino que también podrán aprender de ellas.

Y seguramente me esté olvidando de algún que otro prototipo más de futbolista que no sabe escuchar, no importa, lo verdaderamente importante es querer descubrir por qué uno no es capaz de escuchar y de entender a aquellos con quienes se comunica. Porque todo tiene solución, cuando lo que queremos es aprender.

Ya sabemos que no somos todos iguales, que cada persona tiene su propia circunstancia, y por consiguiente también su propia realidad, por ello intentaré ser lo más justo posible cuando generalice.

Cuanto más pequeño es el futbolista, más tiempo puede estar jugando a fútbol, pero menos tiempo prestando atención a las explicaciones de su educador/entrenador. Osea, que escuchar escuchan, pero, con atención, durante poco tiempo. Por esta razón, a éstos les gusta y aprenden más a través de la práctica que de la teoría. Debido a que les gusta más expresarse a través del juego que escuchar... Por ello, la metodología a utilizar por el educador/entrenador con los más pequeños, ha de tener en cuenta un aspecto sumamente importante, y se limita a ser concretos y breves en las explicaciones; de lo contrario, los peques se aburrirán y distraerán con suma facilidad. ¡Ah!, pero si entre los más peques tenemos a uno que es capaz de escuchar..., uuff, ¡éste tiene ganado el cielo dentro del mundo del balompié!

¿Que cuáles son las ventajas que tiene aquel futbolista que sabe escuchar, tenga la edad que tenga? En primer lugar, sabrá lo que su educador/entrenador quiere de él, tanto individual como colectivamente, con lo cual, hará mucho mejor su trabajo. En segundo lugar, podrá desempeñar trabajos con más responsabilidad, debido a que conoce las necesidades del grupo y de sus individuos, cuestión que le hará ser mejor futbolista. Y tercero, podrá solucionar los posibles contratiempos que durante el juego puedan ir surgiendo, debido a que lo comprende (el juego). ¿Verdad que no es poca la ventaja que tiene aquel futbolista que sabe escuchar?

Si eres uno de esos futbolistas o educador/entrenador que no sabe escuchar, sea por el motivo que fuere, y sabiendo lo que ahora sabes, ¿de verdad no estás dispuesto a hacer un esfuerzo para conseguirlo?   

 

17/02/2014

 

¿QUÉ ES EXACTAMENTE LO QUE NO ENTENDEMOS CUANDO HABLAMOS DE VIOLENCIA EN EL FÚTBOL BASE?

No dejan de llegar noticias sobre casos de violencia en el fútbol base. Si no es porque han insultado a un árbitro, es porque lo han agredido; y si no, porque ha habido un caso de abuso por parte de un educador/entrenador a niños/as; o bien porque dos padres o madres han llegado a las manos..., para ver quién es más bruto/a. Pero a ver, ¿qué es lo que no entendemos?

El fútbol es un deporte. Un juego donde poder divertirse y compartir con otros una misma afición. Ganar o perder, es sólo una parte del juego; y sobra decir, que no es la más importante. ¿Por qué entonces, nos empeñamos en hacer de él un lugar tan poco saludable, tan oscuro y destructivo?

Si eres padre o madre, ¿te has preguntado alguna vez por qué quieres que tu hijo/a juegue al fútbol? ¿Es por él/ella que lo quieres, o por ti? Porque si es por él/ella que quieres que juegue al fútbol, deja entonces que se divierta y sea feliz; no le metas presión, ni limites sus posibilidades; apoya y anímale cuando falle, y celébralo cuando acierte. Si él/ella es feliz jugando, se tú también feliz cuando él/ella juegue.  

¿A qué tenemos miedo los mayores para reaccionar como lo hacemos? ¿A darnos cuenta de que nuestros hijos no son los mejores y que tampoco lo son nuestros genes? ¿A reconocer que hay educadores/entrenadores como nosotros o mejores? ¿A aceptar que todo el mundo tiene derecho a ganar porque somos todos iguales? ¿A que un señor que viene a colaborar y a hacer de árbitro, pueda equivocarse como lo hacemos todos?...

¡Es de locos lo que está pasando! Por un lado está la teoría, en la que coincidimos todos: qué bonito es el deporte y que necesario para nuestros pequeños... bla, bla, bla... Y por otro lado está nuestro ego, nuestras emociones más bajas, nuestro comportamiento real. No sólo es que seamos contradictorios, sino que estamos destruyendo algo en lo que sí creen nuestros pequeños futbolistas. ¿Por qué tenemos que ser siempre nosotros los protagonistas? ¿Quién nos ha dicho que poseemos la verdad absoluta? ¿Por qué decimos que queremos lo mejor para nuestros pequeños, si después hacemos lo posible porque éste se avergüence de nosotros o para estropearle su gran día de la semana?

Por favor, sentémonos un minuto a pensar lo que estamos haciendo con la educación deportiva de nuestros hijos/as, porque no es justo que sigamos castigando a los protagonistas, a los que de verdad aman este deporte. Y digo a los que de verdad aman este deporte, porque nuestros pensamientos, palabras y acciones, no pueden incluirse en esa misma categoría; pues cómo puedo yo decir que amo a aquello a lo que castigo y maltrato continuamente; no puedo hacerlo, ni el más tonto se lo creería.

Y después está el ejemplo. ¿Qué ejemplo estamos dándole a nuestros hijos con nuestro comportamiento? Eso sí, vamos a exigirle a él, siempre, lo que nosotros no estamos dispuestos a hacer. Osea, que “haz lo que yo diga pero no lo que yo haga.”

Lo he dicho muchas veces: todavía no es tarde. Podemos cambiar nuestra actitud por el bien de nuestros hijos/as. Podemos hacer del fútbol base y amateur un lugar lleno de ilusión, de diversión y de espectáculo para todos. ¡Juntos podemos! Porque los que salen perdiendo cuando hay violencia en el fútbol base, son siempre los mismos: los niños/as. ¿Te apuntas para cambiar esta realidad violenta por otra más tolerante?  Si los más pequeños pueden disfrutar del fútbol, nosotros también.

 

11/02/2014

 

EL AMOR Y EL FÚTBOL ES SÓLO PARA VALIENTES.

El amor y el fútbol, como también muchas otras cosas, es sólo para valientes. No puede disfrutarse el amor si se vive con miedo, como tampoco el fútbol.

Aquello que uno ama, no puede ni debe pasar por las manos del miedo. El miedo es algo limitante y poco beneficioso para nuestro bienestar..., lo que no sé es si es algo intrínseco al ser humano, osea, una cruz que no podemos quitarnos de encima aunque queramos. Por mi propia experiencia, lo veo más como una debilidad personal que como una imposición divina a la totalidad de los mortales. Ni siquiera es hija de la realidad común, pues la mayoría de la veces es inventada por el individuo, que por no saber disfrutar de lo valioso, por no creerse merecedor de aquello que ama o por temor a fracasar, crea a un asesino profesional llamado miedo, pensando que éste puede proteger eso que más quiere, sin saber, que lo que en realidad ha hecho, es entregar sus joyas y amores más valiosos a un ente sin escrúpulos, caprichoso, de inferior capacidad y conocimiento... Y de esta manera, el individuo, deja de elegir, de vivir y de sentir aquello que le llevó un día a amar algo o a alguien, para hundirse en la miseria, bajo la atenta mirada de su invitado, su ejecutor y ex-aliado, el maldito y malvado miedo.

Hay quien confunde miedo con prudencia. Y claro, no es lo mismo ser prudente con respecto a algo para no pegarse un batacazo, que autodestruirse uno mismo inventándose algo que no existía, para acabar perdiendo aquello que más quiere. Creo que eso lo entiende cualquiera, ¿verdad?

¿Cuántas veces hemos dejado de hacer algo, que no perjudicaba a nadie y que deseábamos hacer, tan solo por miedo a equivocarnos? ¿Quién no ha fallado un penalty, perdido un partido, una liga, o la oportunidad de mejorarse como futbolista o como entrenador, por permitir que el miedo entrase en su vida? Todos tenemos historias que contar en donde el miedo nos ha privado de la posibilidad de conseguir o mantener algo que era importante para nosotros; por esa razón, porque ya lo conocemos todos y sabemos de qué es capaz, es por lo que estamos en disposición para plantarle cara y decirle: ¡basta ya, miedo! ¡Ya no te tengo miedo! ¡Dependes de mí para seguir vivo, y yo no estoy dispuesto a seguir alimentándote! ¡Adiós!

No siempre conseguimos nuestros objetivos, y eso tenemos que aceptarlo y asumirlo, lo que no podemos aceptar ni asumir es que dejen de cumplirse dichos objetivos debido a nuestra afición a crear y criar miedos. Si he de perder algo que quiero y amo, que sea habiéndolo vivido con valentía y disfrutado mientras lo he tenido. Porque si no lo hago así, me pasaré toda la vida lamentándome por, además de haberlo perdido, no haberlo disfrutado e intentado.

Claro que es difícil no sentir miedo ante determinados retos o situaciones, por miedo al fracaso. Claro que no es fácil desterrar aquellos sentimientos que nos agobian y asustan tanto... Ni es fácil ni deja de ser difícil, enfrentarse a nuestros miedos. Pero no por ello vamos a abandonarnos a nuestra suerte.

Y es que además cuando uno vive con miedo, no deja posibilidad ninguna a poder vivir con amor y paz, con confianza y dignidad.

Hay mil formas de enfrentarse y vencer a la mente y sus miedos; mil maneras de dominarla y ponerla a trabajar a nuestro favor. Cada cual puede elegir la suya, la que mejor se adapte a sus características y gustos. Yo, personalmente, cuando estoy sufriendo de estrés por miedo, lo que hago es imaginarme el icono de la x que cierra las ventanas que abrimos en el ordenador... Y cada vez que me viene ese miedo a la mente, hago clik sobre la x imaginaria para cerrar la ventana que alimenta a dicho miedo, y me recuerdo a mí mismo cómo quiero vivir determinada circunstancia. Y así, hasta que la mente se rinda, o hasta que mi voluntad la doblegue. A veces son horas, las que me lleva vencer un miedo; otras veces son días o semanas; incluso algunos llevan años enfrentándose a mí, y todavía no los he podido echar de mi vida. Pero de una cosa sí estoy seguro, no voy a dejar de pelear con ellos hasta conseguir la libertad. Porque además, cuanto más grande se hace un miedo debido al paso del tiempo, más difícil es derrotarlo; por esa razón es importante detectarlos pronto, para poder derrotarlos también pronto.

Por favor, no dejes de amar a aquellos que te aman, sólo por miedo; no dejes de disfrutar o vivir sanamente aquello que más te gusta hacer, tan sólo por miedo. ¡Por favor, se valiente, y antes de que tus miedos te paralicen, enfréntate a ellos y véncelos! ¡Suerte!

 

23/01/2014

 

¡DESEO SER FELIZ AQUÍ Y AHORA!

 

Ayer me enviaron el vídeo de un cortometraje que me ha vuelto a recordar que no puedo dejar de vivir el aquí y el ahora, por estar despistado demasiado tiempo, más del necesario, deseando cosas que aún no tengo, que aún no han llegado ni toca vivirlas todavía.

El día tiene 24 horas, y en ellas hay tiempo para soñar y crear nuevas realidades, y también tiempo para vivir y disfrutar al máximo nuestro presente. Está bien que queramos invertir tiempo en crear nuestros sueños, por supuesto que sí, pero no por ello debemos olvidarnos de vivir consciente y plenamente el presente; es importante saber que el día de hoy, es la base y el futuro que tiene el día de mañana; osea, que lo que hagamos hoy, dejará unas consecuencias para mañana, para bien y/o para mal. Si soy feliz hoy con lo que tengo, mañana partiré desde esa misma posición, la de la felicidad. Por eso, tenemos que ser agradecidos y felices.

¡Vamos a saborear y a disfrutar de todas aquellas cosas que tenemos y que tanto nos han costado conseguir, porque seguro que son maravillosas, y merecen ser valoradas! ¡Seamos felices!

 

22/01/2014

 

BUENOS JUGADORES. ¿POR QUÉ UNOS CONSIGUEN SERLO Y OTROS NO?

Para explicar mejor mi punto de vista sobre el tema de: ¿por qué unos futbolistas consiguen ser buenos y otros no?, dividiré en cuatro grupos a los diferentes tipos de futbolistas que, a groso modo, existen. 1) Los hay que nacen con una herencia de cualidades tal, que aunque se esfuercen por hacer y ser todo lo contrario a lo que son, son ya buenos futbolistas, pues lo tienen casi todo; y éstos son una minoría, menos de 1%, pero se ven por cientos en los campos de fútbol de nuestro país. Los de este grupo, cuando además de poseer todo ese potencial, también se esfuerzan, tienen muchas posibilidades de ser verdaderos fenómenos; y si además de eso, también aman el fútbol, entonces, no tienen límites; estos sí que son una minoría casi ridícula, aunque por nuestras tierras los hay por decenas. 2) Después están los que acaban siendo buenos futbolistas debido a que poseen muy buenas cualidades físicas y una buena o muy buena técnica, como también por el hecho de creer en el esfuerzo, el trabajo, el sacrificio, la constancia, la voluntad, la obediencia, la paciencia, la excelencia, y a que aman este deporte; estos representan a un porcentaje mediano de nuestros futbolistas, a un 20% aproximadamente, y se favorecen para triunfar, de la circunstancia de que los más dotados futbolísticamente no aman como ellos el balompié, y éso les abre algunas puertas. 3) El tercero de los grupos, está compuesto por futbolistas medios, con cualidades físicas y técnicas medias, pero, y hay un pero muy importante, son futbolistas que llegan a ser buenos porque comprenden el juego y sus necesidades, y gracias a ello lo dotan de equilibrio, sentido común y buen rollo; a estas cualidades, también hay que sumarle el hecho de que creen, igual que los del segundo grupo, en el esfuerzo, el trabajo, el sacrificio, la constancia, la voluntad, la obediencia, la paciencia, la excelencia, y a que aman de verdad este deporte; estos son también una parte importante de los jugadores, un 20%. 4) En el cuarto de los grupos, están aquellos futbolistas que al igual que los del segundo y tercer grupo, creen en el esfuerzo, el trabajo, el sacrificio, la constancia, la voluntad, la obediencia, la paciencia, la excelencia, y que por encima de todo, aman este deporte; pueden tener buenas cualidades en general, de hecho un buen porcentaje de ellos las tiene, pero, y aquí también lo hay, un pero importante, lo que no tienen o les falta para ser buenos futbolistas, es saber competir; y éstos son la gran mayoría de los futbolistas, un 59 o 60%.

El primero, el segundo y el tercero de los grupo, consiguen, debido a sus cualidades y a que saben competir, ser buenos futbolistas; pero por desgracia, el cuarto, no lo consigue. ¿Por qué? Pues porque no sabe competir, y porque nadie le ayuda a que pueda hacerlo. ¿Cómo podemos cambiar esta circunstancia? Pues sólo siendo ayudados por buenos educadores/entrenadores y por buenos clubes, es que pueden conseguirlo. Este grupo, necesita a un buen educador/entrenador para que le enseñe a comprender la competición y a competir; y de la voluntad y la creencia de un buen club que crea en el bienestar y el beneficio de la mayoría de los futbolistas, y no en los resultados a corto plazo, que sólo pueden dar unos pocos.

Si no hacemos nada, los que todavía no han dejado el fútbol y forman parte del cuarto grupo, seguirán divirtiéndose, disfrutando y amando nuestro maravilloso deporte, pero nunca podrán ser buenos futbolistas. No estoy hablando de una utopía, estoy hablando de una realidad a nuestro alcance; tan sólo hace falta que se cumplan dos circunstancias: 1ª, generosidad, paciencia, voluntad y sentido de la justicia y la igualdad por parte de los mandamases y clubes de nuestro balompié; y 2ª, dejar hacer a los que saben. ¿Es tanto pedir, que quiera que todos los futbolistas puedan ser buenos futbolistas, puedan sentirse satisfechos y competir en igualdad de condiciones con el resto de compañeros de juego? ¿Tú qué piensas? 

 

17/01/2014

 

SUEÑA Y DEJA QUE TUS SUEÑOS SE CUMPLAN, LLEVÁNDOLOS A LA ACCIÓN. 

A medida que van pasando los años e incrementando mi deseo de comprender este juego tan complejo como su protagonista, el ser humano, puedo ver con más claridad que el fútbol está lleno de deseos y de aquellos que los albergan y alimentan. Y esto en sí, no es un problema, qué va, desear, soñar, nunca puede ser un problema, es mas bien un hábito saludable. Pero, y hay un pero, y es que un sueño y/o un deseo, si no va de la mano de la acción correcta, no llega a concretarse ni a materializarse nunca, o si lo hace, no llega a buen fin. ¿Por qué? Pues porque soñar o desear en un sofá, no puede dar los mismos resultados que soñar o desear aquello que pasa por la criba del trabajo y el cuidado diario. Los sueños, si no van acompañados de la acción, sueños son.

Cuando hablo con compañeros del fútbol base y amateur, me encuentro con que muchos de ellos saben lo que quieren, osea, tienen un deseo claro, pero no saben cómo llevarlo a la práctica, es decir, que no lo llevan a la acción o no lo hacen como deberían hacerlo. Saben qué quieren pero no saben cómo hacerlo. ¿Y hay algún problema en que así sea? No lo hay, si quien está en esa tesitura, es consciente de ello y lo acepta. Y sí lo hay, cuando quien vive en lo burdo o lo mágico, no es consciente de ello, y hace el ridículo hablando de cosas que no conoce.

Por lo tanto, cada cual puede elegir dónde quiere vivir y cómo quiere hacerlo; a qué quiere jugar y cómo. Yo ahí no voy a meterme, pero sería un hipócrita, una mala persona, si después de decir lo que he dicho, no compartiese aquello que pienso. Respeto a todo el mundo, pero a la vez, también respeto el buen hacer de las cosas. Y digo, que es muy importante saber a qué quieres que juegue tú equipo, pero que tan importante o más, es saber cómo llegar a ello. Porque si no sé cómo hacerlo, no lo estoy haciendo bien, ¿verdad?, ¿o me equivoco?, ¿puede decirse que se estén haciendo las cosas bien, cuando no se sabe lo que se hace?

Saber qué quiero, y saber cómo conseguirlo, ¿me aseguran el éxito? Si por éxito entiendes hacer bien tu trabajo, entonces te diría que sí. Pero si para ti el éxito es compararte a otros y ganarles, entonces te diré que no lo sé. Y no lo sé porque creo firmemente en que quien se compara, se está descuidando así mismo para darle importancia a otros que no son él. Y como yo no sé la respuesta a la pregunta, contestaré con otra pregunta, y después que cada cual saque sus propias conclusiones. ¿Puede una persona que se olvida de sí mismo, para compararse, y con ello darle importancia a aquellos a los que se compara, conseguir el éxito? Pues a lo mejor sí. Como no lo sé, tampoco voy a darle mucho crédito a eso del éxito. Porque ni siquiera sé si el éxito lo consigue uno, o te lo dan los demás..., o si es, o no, un valor justo y deseable.

Y es que una de las claves para conseguir aquello que deseas, es no buscar el reconocimiento, el aplauso de los demás. Porque pueden aplaudir tu trabajo merecidamente, pero también pudiera pasar que aplaudan tu trabajo, pero no por él mismo ni por su buena calidad, sino porque haya quien te prefiera a ti en vez de a otros. Este mundo del fútbol, tiene un defecto horrible, que es la envidia; y en el fútbol actual, no despertarlas, es motivo suficiente para tener trabajo. Osea, que no necesites que los demás te alaben para valorarte o valorar tu trabajo; pues hacerlo, sería algo tan estúpido como esperar la aprobación de los demás para poder amar aquellas cosas que amas. Si esperamos a que los demás bendigan primero nuestros sueños, para cumplirlos nosotros después, entonces si que estamos jodidos y bien jodidos.

Otro paso importante es sentarse a analizar los por mayores y por menores de aquello que quieres conseguir para tu equipo. No basta con saber que quieres realizar un juego combinativo, has de saber también cómo quieres llegar a él y hasta dónde quieres que él te lleve. Has de tener muy claro qué quieres para tu equipo de fútbol, ¿un juego combinativo que progrese y sea profundo, o uno horizontal y con poca verticalidad? Aun teniendo ambos una base combinativa, no son iguales, ni se llega a ellos de la misma manera... Lo que estoy diciendo tiene su lógica, ¿verdad?

Otro paso fundamental es conocer bien las habilidades, cualidades, actitudes y aptitudes de tus jugadores. Porque no es lo mismo proponer un juego de toque, a chicos/as con una técnica sobresaliente y alto nivel de concentración, que hacerlo con otros menos virtuosos con el balón en los pies y algo despistados. Con esto no quiero decir que no podamos conseguir que los segundos puedan realizar un juego combinativo y efectivo, eso no es verdad, claro que podemos, lo que sucede es que nuestros entrenamientos tendrán que llevar un contenido de trabajo de técnica individual más alto que el que necesitaría el grupo técnicamente sobresaliente. Eso es fácil de comprender, ¿verdad? Mientras unos han de trabajar y pulir lo individual y lo colectivo, los otros, crecerán más rápido debido a que pueden volcarse en lo colectivo, osea en el juego combinativo, pues con hacer un mantenimiento de lo individual les es suficiente. Con esto quiero decir que todo es posible, pero que no podemos seguir los mismos caminos que otros siguen, por la sencilla razón de que cada grupo es diferente. Y uno de los errores más comunes en nuestro tiempo es copiar y pegar entrenamientos de otros, y seguirlos a pies juntillas, cuando a lo mejor no es eso lo que nuestro equipo necesita trabajar.

También se cometen errores por falta de paciencia y comprensión. Y me explico, cuando nos marcamos unos objetivos a 10 meses, no podemos pretender conseguirlos en dos. Los objetivos tienen que trabajarse día a día, e ir madurando también día a día. Para entenderlo mejor, plantearé un problema de 2º o 3º de primaria: si una piedra necesita de 30 golpes para romperse, y Juan le da 28 golpes, ¿a cuántos golpes está Juan de romper la piedra? 30-28=2. Solución: Juan está a 2 golpes de romperla. Pues bien, por muy fuerte que golpee Juan la piedra, por mucha prisa y ganas que tenga Juan de romper dicha piedra, si Juan no le da 30 golpes, la piedra no se romperá, ¿verdad? Pues lo mismo pasa con los objetivos, tenemos que dar una serie de golpes, x, para conseguirlos.

Espero haberme explicado bien, pues para mí, esto de lo que he estado hablando hoy, es una de las claves para poder hacer bien nuestro trabajo. Resumiendo, he de saber a qué quiero que juegue mi equipo, como también he de saber cómo conseguirlo; esos objetivos se quedan en deseos o sueños si no se trabaja pensando en el día a día; y todo ello sin olvidar que para eso tengo que conocer bien a mis futbolistas.

 

03/01/2014

 

EL FÚTBOL PROFESIONAL TIENE 39° DE FIEBRE Y ESTÀ CONTAGIANDO A NUESTROS FUTBOLISTAS DEL FÚTBOL BASE Y AMATEUR, ¿VAMOS A HACER ALGO POR ELLOS, O NO?

Tengo muy claro que el fútbol es más un sentimiento que una ciencia. Con ello no quiero decir que no sea una ciencia, que de hecho lo es, sino que en su mayor parte, en su porcentaje más alto, es un sentimiento, una emoción o una pasión. Y esto es así, debido a que la mayoría de los aficionados y practicantes de este deporte lo viven de esta particular manera, osea, con más sentimiento, emoción y pasión, que razón, inteligencia y sentido común. ¿Quiere esto decir que hay dos tipos de aficionados: emotivos sentimentales e inteligentes? Básicamente sí, aunque también los habrá de otras mezclas posibles.

El hecho de que el fútbol esté compuesto en un 95% por emotivos sentimentales, habla mucho y claro de la importancia que tienen para este deporte las emociones y los sentimientos. El fútbol no es perfecto, pero ciertas emociones y sentimientos pueden hacer que lo parezca; el fútbol no es todopoderoso, aunque determinadas emociones y sentimientos pudieran hacérnoslo creer... El fútbol está lleno de personajes que idolatran a “A” cuando “A” les representa, aunque les represente mal; que además son los mismos que condenan a “B” cuando “B” no les representa. Existen justificaciones masivas, sustentadas por grandes mayorías, llenas de subjetividad emotiva y sentimental, cuya labor es la de tapar las vergüenzas y salvar la honra de asalariados que fuera de los círculos mediáticos no serían capaces de salvarse por sí mismos, y todo ello porque en esos momentos les representa; mañana, cuando ya no estén en la misma orilla, seguramente intenten humillarlos. ¿Hipocresía? Hipocresía y fútbol profesional.

Entiendo que ha de haber de todo en el fútbol, como en cualquier otro ámbito de la vida, incluso puedo entender que un sentimiento ciegue una obviedad o haga ignorante a un hombre, pero de ahí, a que ciegue y haga ignorantes a millones de aficionados al mismo tiempo..., hay un abismo. Pero claro, todo esto tiene su explicación, y es la siguiente: el 95% de los aficionados y practicantes de nuestro querido fútbol, son, además de emotivo sentimentales y poco inteligentes, victimas de una minoría casi insultante que tampoco es inteligente pero que sí sabe manipular a las masas. Estos parásitos tienen el corazón podrido y el alma dormida; nada les importa, si no van a sacar partido o dinero. Y son éstos los que mueven los hilos del fútbol profesional, y desgraciadamente, también del fútbol base y amateur. Una cosa sí es evidente, y es que los intereses de un fútbol y otro no son los mismos, ¿por qué entonces mandan los mismos? Pues porque el fútbol profesional sabe que no puede sobrevivir sin el fútbol base y amateur. Y también sabe que cuanto antes fomenten la competitividad y la agresividad en la base, menos trabajo tendrán que hacer ellos cuando los amateurs lleguen a su fútbol. Vaya, que sin darnos cuenta, les estamos haciendo todo el trabajo, y ellos, en cambio, nos están haciendo todo el daño posible. No es justo, ¿verdad?

Y siendo todo lo anterior verdad, hay todavía aficionados que parecen no saber que existe otro fútbol, a parte del profesional, que viaja en clase turista, algunos incluso sin butaca, y que aunque es muy conocido y usado, no está reconocido y sí muy maltratado por los del fútbol mediático, tanto por los que viajan en clase preferente como por los emotivos sentimentales y los inteligentes, que aunque no viajen nunca, quieren estar del lado del más fuerte. ¿Estoy diciendo con esto, que son todos iguales? Sí. Eso mismo estoy diciendo. Ni siquiera esos que pertenecen al 5%, osea, los inteligentes, osea, los que de verdad saben de fútbol, tienen las manos limpias con respecto a la persecución y el maltrato al que está siendo sometido el fútbol base y amateur; tampoco sus conciencias pueden estar muy tranquilas, pues no hacen nada por evitar dicho abuso y sí por ganarse bien la vida. Puede entenderse el que engañen al ignorante, ¿pero que hagan lo mismo con el que sabe?..., eso es menos creíble; al segundo, no pueden engañarlo, pues éste sabe más que quien lo intenta engañar, pero sin embargo sí pueden manipularlo o, directamente comprarlo. ¿Por qué una persona inteligente puede actuar así? Pues porque el que uno sepa de algo, no es aval suficiente como para que actúe correctamente; una cosa es el conocimiento, y otra muy diferente es el carácter; y lo que realmente necesitamos en nuestro fútbol base es a personas inteligentes, con carácter suficiente para defender al ingenuo sobre el malvado. De todas formas no es un problema fácil de solucionar, nuestra sociedad, y también la balompédica, está tan manoseada y monopolizada, que quien no quiere pasar por el tubo, es rápidamente sustituido por otro que sí desea ganarse la vida en el fútbol aunque sea en detrimento del bienestar del fútbol base y amateur.

Nos han hecho creer, los del fútbol profesional, que han hecho y hacen mucho por nosotros, por los de la base, incluso se atreven a decir que son nuestros hermanos mayores..., pero, ¿qué han hecho éstos realmente por el bienestar del fútbol base y amateur? Puede parecer duro lo que voy a decir, pero es aún más duro lo que ha hecho el primero con respecto al segundo: lo ha explotado, engañado y sacrificado. ¿Alguien puede entender que quien forma a las canteras sean aquellos que no valen para entrenar a los profesionales, cuando tendrían que ser los mejores quienes hicieran tan importante tarea? ¿Alguien puede comprender que quien ya es futbolista profesional, que es además quien aporta las soluciones el domingo, tenga que tener a los mejores entrenadores a su lado? No tiene ningún sentido este proceder. ¿Pues cómo puede el que sabe, estar entrenando a un jugador profesional ya formado, y el que no sabe, estar enseñando a un niño/a a ser “jugador de fútbol profesional”? Pues muy fácil, yo he llegado a la conclusión de que es porque ni el que propone y manda, ni el que entrena al profesional, ni el que enseña y forma en el fútbol base y amateur, saben de fútbol. Y como esto que hacen no tiene ninguna lógica, sólo cabe esperar que lo hagan así porque a la cúpula del fútbol profesional no le importa un pito la formación ni la calidad de ésta, sino sólo el fomentar el fútbol base de competición para que sea la misma competición quien haga la selección natural del más fuerte y ponga a cada cual en su sitio; y es entonces, cuando llegan ellos para enriquecer sus intereses personales, y no los del fútbol en general, y hacen el milagro de profesionalizar a un amateur. ¿Cuántos niños han sido engañados primero, explotados después y sacrificados cuando ya no les servía, por las grandes canteras de España? ¡Millones! Y ellos dicen que ese proceder forma parte de un proceso natural, y yo les digo que no, que forma parte de una estrategia malvada y desconocedora de las necesidades del futbolista y del fútbol base y amateur.

¿Que qué es el fútbol base y amateur? Es un medio donde poder conocerse, trabajarse, divertirse, compartirse, mejorarse y comprenderse, a uno mismo y a los demás. Además, es un juego con reglas y valores; sí, un juego hecho para pasarlo bien y para crecer en todos los aspectos. Pero para algunos, esta definición es muy inocente y se queda corta, y prefieren hacer del fútbol base y amateur un lugar frío y calculador, carente de valores y de humanidad; un sitio en donde el único fin es ganar a toda costa, sin mirar atrás y sin importar la infancia, la pubertad ni ninguna otra cosa que no sea ganar o morir compitiendo. ¿Y por qué quieren que el fútbol base y amateur sea así? Pues para poder disfrutar de un poder y unos privilegios que no tendrían si nuestro querido fútbol fuese como yo lo he descrito con anterioridad.

Me gustaría que este artículo sirviese para dar a conocer un hecho que quizás desconocieran, y que es de vital importancia para que el fútbol base y amateur tenga una buena y larga vida. Se trata de desenmascarar al fútbol profesional y pararle los pies por el daño que está causando en nuestros pequeños. El fútbol profesional está vendiendo un producto que no es seguro para nuestros niños/as. ¿No vamos a hacer nada para impedirlo? Padres, directivos, entrenadores, educadores/entrenadores, les seguimos el juego pensando que nuestro caso, que nuestro jugador, es especial a los demás, y que con él no se cometerán las injusticias que se han cometido con otros; pero lógicamente, eso no es así, y la historia se repite una y otra vez, y se seguirá repitiendo si no lo impedimos.

Asumiendo que todo lo anterior es cierto, ¿hay alguna posibilidad de que deje de serlo? Por supuesto que la hay. De la misma manera que ahora estamos haciendo del fútbol un lugar subjetivo, emotivo sentimental e injusto, podemos dejar de hacerlo, y convertir nuestro deporte en un juego enriquecedor y beneficioso para el practicante y para la sociedad en la que participa, osea para todos. ¿Pero cómo? Si la mayoría creyese que el fútbol base y amateur es un medio que integra y relaciona a las personas; si esos mismos pensaran que es un espacio ideal para aprender y compartir buenos hábitos; si pudiesen verlo como un regalo sin contraindicaciones, como un deporte que apasiona pero que no ciega, o vivirlo con inteligencia emocional y equilibrio... Si la mayoría percibiese de esta manera el fútbol base y amateur, en eso mismo se convertiría. Ahora es como es, porque es así como lo ve la mayoría, y si mañana es diferente, es porque esa misma mayoría lo percibirá de manera diferente. Una vez más, depende de nosotros el que las cosas sean como son, o mejoren.

¿Qué opinas tú? 

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Jose Hormigo Mocelo

Página web creada con 1&1 Mi Web Personal.